Con la llegada del invierno y el aumento de los desplazamientos por carretera durante la Navidad, las estaciones de Inspección Técnica de Vehículos (ITV) detectan un repunte de averías relacionadas con el frío y la humedad. Así lo advierte la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV), que subraya la necesidad de extremar las precauciones para reducir el riesgo de accidentes en una de las épocas con mayor siniestralidad vial.

Según datos de la entidad, durante los meses de diciembre, enero y febrero se incrementan los fallos asociados a la pérdida de eficacia de las baterías, problemas en los sistemas eléctricos, cristalización de líquidos y deficiencias en elementos clave para la seguridad. Un contexto especialmente relevante si se tiene en cuenta que, en la pasada Navidad, 51 personas perdieron la vida en las carreteras del país.

AECA-ITV explica que el invierno somete a los vehículos a mayores exigencias y que las estaciones de inspección detectan con mayor frecuencia defectos en componentes como los neumáticos, que pueden presentar desgaste irregular o baja presión debido al frío; los frenos, cuya eficacia puede verse reducida por la pérdida de propiedades del líquido; o los sistemas de limpiaparabrisas y desempañado, fundamentales para garantizar una correcta visibilidad.

Asimismo, las bajas temperaturas afectan de forma directa a las baterías, ya que la tensión eléctrica disminuye notablemente bajo cero, dificultando el arranque del vehículo. También se observan problemas en amortiguadores y sistemas de suspensión, lo que incrementa el riesgo de aquaplaning o desgaste prematuro de los neumáticos, así como el uso de aceites no adecuados al clima, que pueden perder propiedades y complicar el funcionamiento del motor.

Ante este escenario, la Asociación recomienda realizar una revisión preventiva antes de emprender un viaje. Entre las principales comprobaciones destacan la presión y el estado de los neumáticos —con un dibujo mínimo de 1,6 milímetros y, en zonas de nieve, el uso de neumáticos de invierno o “all season”—, la carga de la batería, el correcto nivel y especificación del anticongelante y lubricante, así como el buen estado del parabrisas, las escobillas y todo el sistema de iluminación.

También aconsejan llevar equipamiento básico para emergencias, como manta y ropa de abrigo, linterna, guantes, rascador de hielo y los elementos obligatorios de señalización, entre ellos el chaleco reflectante y la señal luminosa V16, que será obligatoria a partir de enero de 2026.

Desde AECA-ITV matizan que, aunque el frío puede afectar a numerosos sistemas del vehículo, no se traduce necesariamente en un aumento generalizado de defectos graves detectados en las inspecciones. No obstante, recuerdan que “el invierno exige más a los vehículos y la Navidad multiplica los kilómetros recorridos”, por lo que revisar neumáticos, frenos, visibilidad y batería, además de mantener la ITV en vigor, resulta esencial para evitar incidentes en carretera.

La entidad recomienda, además, adelantar la inspección hasta un mes antes de la fecha de caducidad, lo que permite planificar la cita sin alterar el periodo de validez de la próxima ITV. Tenerla al día no solo contribuye a mejorar la seguridad vial y la protección del medio ambiente, sino que también evita sanciones económicas que pueden oscilar entre los 200 y los 500 euros, según el caso.