La producción de vehículos en España cerró 2025 con un total de 2.274.026 unidades, lo que supone un descenso del 4,3% respecto a 2024 y sitúa al sector por debajo del umbral de los 2,3 millones de vehículos fabricados. La menor demanda procedente de los principales mercados europeos y la adaptación de las plantas a los nuevos modelos electrificados han sido los principales factores que han lastrado la actividad a lo largo del ejercicio.

Pese al balance negativo del año, el último mes mostró un comportamiento positivo. En diciembre se produjeron 144.245 vehículos, un 3,3% más que en el mismo mes de 2024. Por segmentos, se fabricaron 111.801 turismos, un ligero aumento del 0,5%, mientras que los vehículos comerciales y ligeros registraron un crecimiento más notable, del 13,9%, hasta alcanzar las 32.444 unidades.

En el conjunto del año, la producción de turismos alcanzó las 1.810.331 unidades, lo que representa una caída del 5,7% interanual. En contraste, los vehículos comerciales e industriales lograron un crecimiento del 1,2%, con un total de 463.695 unidades ensambladas.

Descenso de las exportaciones

Las exportaciones también cerraron el ejercicio a la baja. En diciembre salieron de las fábricas españolas 125.289 vehículos con destino al exterior, un 7,1% menos que un año antes. En el acumulado anual, las exportaciones sumaron 1.950.103 unidades, lo que supone un descenso del 8,2% respecto a 2024. Aun así, el 85,8% de la producción total se destinó a mercados internacionales, aunque esta cuota se redujo en 3,6 puntos porcentuales.

Europa continuó siendo el principal destino de los vehículos fabricados en España, con el 92,6% del total exportado, medio punto menos que en 2024. África y Asia ganaron peso, al representar el 2,6% y el 1,7% de las exportaciones, respectivamente.

Por países, Alemania recuperó en 2025 la primera posición como principal destino, con 340.179 unidades y una cuota del 17,4%. Le siguieron Francia, con 337.166 vehículos (17,3%), y Reino Unido, con 240.826 unidades (12,3%). Destaca el avance de Turquía, que incrementó su cuota en 2,4 puntos porcentuales hasta el 12%, adelantando a Italia.

Impulso a los vehículos alternativos

En un contexto de caída generalizada de la producción, los vehículos de energías alternativas mostraron un comportamiento claramente positivo. En diciembre se fabricaron 65.503 unidades de este tipo, un 18% más que en el mismo mes del año anterior. En el conjunto de 2025, la producción alcanzó las 891.290 unidades, un 26,1% más que en 2024, lo que representa el 39,2% del total fabricado, diez puntos porcentuales más que el año previo.

Dentro de este grupo, los vehículos electrificados alcanzaron en diciembre las 15.072 unidades, un 29,2% más interanual. En el acumulado anual, la producción se situó en 225.206 vehículos, un 11,2% más, con una cuota del 9,9% del total. Destacó especialmente el crecimiento de los híbridos enchufables y de los híbridos no enchufables, que aumentaron un 27,5%, frente al estancamiento de los eléctricos puros.

Llamada a reforzar el sector

El director general de ANFAC, José López-Tafall, subrayó que, aunque diciembre cerró con crecimiento, “no ha podido compensar un 2025 marcado por la baja demanda en Europa y las adaptaciones de las fábricas españolas a los nuevos modelos electrificados”. A su juicio, este descenso es una señal de la necesidad de actuar de forma inmediata y coordinada para reforzar el sector de la automoción tanto en España como en Europa.

López-Tafall insistió en que es imprescindible pasar “de los objetivos a las medidas”, impulsar la transición hacia las cero emisiones con mayor realismo y facilitar la competitividad industrial de las plantas europeas. En el caso de España, reclamó la puesta en marcha inmediata de las medidas recogidas en el Plan España Auto 2030 y del Plan Auto+, así como la activación de los mecanismos de seguimiento previstos.

En el ámbito europeo, el directivo señaló la necesidad de avanzar en la flexibilización de los objetivos regulatorios y en nuevas medidas industriales que permitan mantener la descarbonización sobre bases más sólidas. “Estas actuaciones deben reforzar el papel de nuestra industria y trasladar a la ciudadanía que dar el salto a la electromovilidad es un paso seguro”, concluyó.