En medio de una desaceleración en las ventas de vehículos eléctricos, los fabricantes japoneses Toyota, Mazda y Subaru están apostando por una nueva generación de motores de combustión interna.

«Reconocemos que el dióxido de carbono es nuestro enemigo», declaró Ichiro Hirose, jefe de Tecnología de Mazda, durante una presentación poco convencional en el circuito de Fuji Speedway, donde los tres fabricantes presentaron sus prototipos de motores térmicos de próxima generación, que son más pequeños y eficientes que los actuales.

La iniciativa surgió del CEO de Toyota, Akio Toyoda, quien sostiene que los coches eléctricos son solo una parte de la solución para reducir la contaminación. Toyoda pasó el fin de semana pasado participando en una carrera de 24 horas con un Corolla modificado para funcionar con combustión de hidrógeno, una tecnología en la que Toyota ha estado trabajando durante años.

Toyota, el mayor fabricante de automóviles del mundo, ha integrado los coches híbridos como pieza central de su estrategia de propulsión durante los últimos 24 años. Además, posee participaciones minoritarias en Mazda y Subaru, con quienes ha compartido tecnologías y desarrollado vehículos conjuntamente.

Cada uno de estos fabricantes tiene una visión única para sus motores emblemáticos. Toyota busca hacer más eficiente y compacta la parte térmica de sus sistemas híbridos. Mazda, por su parte, está desarrollando un motor rotativo que funcione con combustibles sintéticos. Subaru, en cambio, se centra en electrificar su conocido motor bóxer.

El CEO de Subaru, Atsushi Osaki, planea lanzar un sistema híbrido para los próximos modelos Crosstrek y Forester como transición antes de la llegada de ocho modelos totalmente eléctricos en 2028. Mazda ya está probando su MX-30 híbrido con un sistema de extensión de rango que utiliza un motor rotativo Wankel, heredero de sus legendarios RX-7 y RX-8.

Estos nuevos motores no solo pueden funcionar con combustibles neutros en carbono, como los sintéticos, sino que también, al ser más compactos, permiten aprovechar mejor el espacio y dar paso a diseños más futuristas, como el prototipo Lexus LF-ZC.

Durante la presentación en el circuito japonés, Toyota mostró un motor de 1.5 litros que podría ser atmosférico o turboalimentado. Este último ofrece prestaciones equivalentes a un motor atmosférico de 2.5 litros, mientras que el primero es más eficiente en consumo de combustible. También presentaron un motor turbo de 2.0 litros con un rendimiento similar al turbo de 2.4 litros actual, pero con mejor eficiencia de combustible.

Para demostrar la versatilidad de estos motores, Toyota los incorporó en una pick-up, una berlina y un deportivo. Los periodistas que asistieron al evento quedaron impresionados por la potencia de estos modelos.

Automotive News destaca que estos avances en motores térmicos podrían ofrecer una solución viable y eficiente en el camino hacia una movilidad más sostenible.