El año 2025 finalizó con 1.119 personas fallecidas en 1.028 siniestros mortales registrados en vías interurbanas españolas, según el balance provisional de seguridad vial presentado ayer jueves por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. La cifra supone 35 fallecidos menos que en 2024, lo que representa un descenso del 3 por ciento y convierte a 2025 en el segundo mejor año de la serie histórica iniciada en 1960, solo superado por 2019, excluyendo los años afectados por la pandemia.
El balance de la Dirección General de Tráfico (DGT) recoge además 4.936 personas heridas graves que precisaron hospitalización. Los datos se producen en un contexto de récord de movilidad, con 478,56 millones de desplazamientos de largo recorrido, un 3,39 por ciento más que el año anterior. Pese a ello, la tasa de siniestros mortales por millón de desplazamientos descendió hasta 2,1, el valor más bajo de toda la serie histórica. En total, se contabilizaron 36 días sin ninguna víctima mortal en carretera, ocho más que en 2024.
A pesar de la mejora de los indicadores, Grande-Marlaska subrayó que “1.119 fallecidos siguen siendo demasiados, un precio desmesurado para la sociedad española”, y reiteró su llamamiento a los grupos parlamentarios para que aprueben sin demora la proposición de ley que reduce la tasa máxima de alcohol permitida al volante, defendiendo una estrategia de tolerancia cero frente al alcohol en la conducción.
Más riesgo en carreteras convencionales
El análisis de la siniestralidad revela que tres de cada cuatro fallecidos se produjeron en carreteras convencionales, con 821 víctimas mortales, frente a las vías de alta capacidad, donde se registraron 298 fallecidos, 30 menos que en 2024. La salida de vía continúa siendo el tipo de siniestro más letal, con el 43 por ciento de las muertes, seguida de las colisiones frontales, que concentraron el 21 por ciento.
Preocupación por los usuarios vulnerables
Los usuarios vulnerables concentraron el 40 por ciento de las víctimas mortales, con un total de 451 fallecidos. Dentro de este grupo, los motoristas fueron los más afectados, con 304 fallecidos, cinco más que en 2024, especialmente en carreteras convencionales. En autopistas y autovías, sin embargo, la mortalidad de este colectivo descendió. Los peatones registraron 103 fallecidos, cuatro menos que el año anterior.
El no uso de sistemas de seguridad continúa siendo un factor determinante: 165 personas fallecidas no utilizaban cinturón o casco en el momento del siniestro. Uno de cada cuatro fallecidos en turismos y furgonetas no llevaba puesto el cinturón de seguridad.
Los motoristas fueron los más afectados, con 304 fallecidos, cinco más que en 2024, especialmente en carreteras convencionales.
Por edades, el grupo de mayores de 65 años fue el más castigado, con 239 víctimas mortales, lo que supone el 21 por ciento del total. En el plano territorial, Andalucía y Cataluña concentraron el mayor número de víctimas mortales, mientras que La Rioja y Cantabria registraron las cifras más bajas.
Las cifras presentadas son provisionales y se refieren exclusivamente a siniestros mortales en vías interurbanas y a víctimas registradas hasta 24 horas después del accidente. Los datos definitivos permitirán completar la radiografía de la siniestralidad vial en España durante 2025.